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sábado, 12 de mayo de 2018

Peldaño a peldaño

Deslumbrados por la buhonería
de la Feria de las Vanidades,
cegados por la cimbria
de vestiduras talares,
palpando silencios,
esquivando oquedades,
sorteando agujeros negros,
a tientas, sin pasamanos que avale
la fijación de los balaustres,
peldaño a peldaño vamos ascendiendo
por la escalera del tiempo;
a la zaga, royéndonos los calcaños,
los pretéritos, contabilizando
tristezas, abandonos, omisiones...
"¿Adónde nos conducirá la escalera...?",
nos preguntamos a veces;
intrigados, creyendo ver una luz
donde sólo impera la oscuridad,
elevamos la mirada hacia lo alto
y todo cuanto alcanzamos a ver
es el simulacro de un tragaluz.
Hay días en que rebosando pesimismo,
gustando de flagelarnos la mente,
el alma, el espíritu,
nos decimos que nada nos aguarda
al final de la escalera:
de aguardarnos algo o alguien,
en absoluto sería un mundo
espectacular, prodigioso... feliz;
sino un tenebroso precipicio,
en el cual yacen las horas
que desde el pétreo cantil
al vacío se arrojaron.
Nos, los que hemos de morir,
calculando los peldaños
que nos quedan por subir
seguimos ascendiendo
por la escalera del tiempo...

© María José Rubiera Álvarez